Manguera contra incendio. Qué son, tipos y uso.

La manguera contra incendio es el elemento a través del cual se transporta el agua desde la fuente de abastecimiento o las bombas hasta un lugar determinado. Las prestaciones principales del material que compone las mangueras deben ser:

  • Correcto comportamiento a altas y bajas temperaturas.
  • Resistencia a la abrasión.
  • Resistencia a las llamas.
  • Estabilidad frente a los productos químicos.
  • Resistencia al envejecimiento prematuro.

Los servicios contra incendios emplean diversos tipos de mangueras que de forma general pueden dividirse de acuerdo a su uso en  mangueras contra incendios de impulsión y mangueras de bomberos de aspiración.

Mangueras de Bomberos y Contra Incendios

Manguera contra incendio de impulsión

El agua circula por ellas con presión positiva. Los diámetros estandarizados son 70 mm, 45 mm y 25 mm. Por su composición existen dos tipos con características distintas: flexibles y semirrígidas.

Manguera contra incendio flexible

De fibras textiles, naturales o sintéticas. Son flexibles y adquieren la sección circular solamente cuando están con presión. Sus longitudes oscilan normalmente entre los 15 m 20 m y 30 m; en la actualidad las mangueras de los servicios de bomberos suelen estar formadas por tres o cuatro capas de diferentes materiales que combinan el neopreno, poliéster, caucho sintético e hypalón.

Son muy lisas interiormente, con lo que reducen las pérdidas de carga por rozamiento, presentan buena protección exterior y prácticamente no requieren mantenimiento. Los diámetros habituales son 25 mm, 45 mm y 70 mm.

La norma UNE 23091 “Mangueras de impulsión para la lucha contra incendios”  contempla tres clases de mangueras flexibles planas:

  • Para servicio ligero: se utilizarán para dotar las Bies (bocas de incendio equipadas), así como los servicios rurales de extinción y en todos aquellos casos en los que la manguera sea utilizada únicamente en casos esporádicos de emergencia y siempre a presiones bajas hasta 1200 kilopascales .
  • Para servicio duro: son las indicadas para los cuerpos de bomberos o para industrias donde el uso en incendios es frecuente.
  • Para servicio muy duro: se destinarán a trabajos agresivos, donde la manguera esté sometida a altos grados de abrasion (refinerías de petróleo, trabajo en minas…)

Asimismo dicha norma establece las características hidráulicas que deben cumplir:

  • Mangueras de 25 mm:
    • Presión de servicio: 4500 KPa
    • Presión prueba de estanqueidad: 5000 KPa
    • Presión de rotura: 9000 KPa
  • Mangueras de 45 mm:
    • Presión de servicio: 2500 KPa
    • Presión prueba de estanqueidad: 3000 KPa
    • Presión de rotura: 5000 KPa
  • Mangueras de 70 mm:
    • Presión de servicio: 2500 KPa
    • Presión prueba de estanqueidad: 3000 KPa
    • Presión de rotura: 5000 KPa

Manguera contra incendio semirrígida

Son de caucho con tejidos de refuerzo, mantienen la sección circular en todo momento; incluso hoy en día se le coloca en diversos anillos de refuerzo para soportar altas presiones. Un ejemplo son los carretes de pronto socorro de los vehículos. Sus longitudes suelen oscilar desde los 20 a los 60 m. Son casi siempre de 25 mm.

Mangueras de Bomberos de aspiración

Son mangueras de succión o más comúnmente llamadas mangotes de aspiración, son mangueras muy rígidas de gran sección construidas a partir de tela recauchutada y espiras metálicas capaces de resistir presiones de aspiración. Los diámetros usuales son 110, 100 y 90 mm siendo su longitud de 2 a 2,5 m.

Manguera contra incendio. Normas de uso

No es posible generalizar sobre esta cuestión. Cada servicio contra incendios tiene sus propios modos de uso de las mangueras y, en ocasiones, ello es objeto incluso de tácticas programadas al efecto. No obstante van a darse una serie de normas generales que deben cumplirse:

  • Se emplearán solamente las mangueras necesarias preservándolas de la acción del fuego.
  • Deben evitarse los enredos en la instalación. Si son varias las instalaciones, éstas deben discurrir a poder ser en paralelo.
  • En la calle, lo ideal es pegar las mangueras de una instalación al borde de las aceras. Se procurará no cruzar las calles. Si ello fuera necesario, se atravesarán perpendicularmente al sentido de la circulación, no permitiendo el paso de vehículos sin haber colocado previamente los salvamangueras.
  • Deben evitarse los cruces con otras instalaciones similares.
  • No deben producirse vueltas, pliegues y codos bruscos, sobre todo, en las esquinas de los edificios.
  • No deben dejarse las mangueras encima de los rescoldos o brasas, ni tampoco sobre materiales cortantes o punzantes.
  • Las mangueras no deben ser arrastradas, ni golpeados sus racores ni cualquier otro tipo de elemento de conexión.
  • Hay que maniobrar con suavidad las llaves de paso o cierre para evitar los golpes de ariete.
  • En los puntos de ataque es conveniente dejar un bucle de reserva con la manguera para, en caso necesario, aumentar la capacidad de movimiento.
  • conviene también hacer una reserva de Google antes de la bifurcación para, en caso necesario, poder emplearla como ataque.

Mangueras de bomberos. Modo de plegado

Enrollado sencillo: se emplea cuando la manguera a plegar es muy corta. Este modo se suele emplear en las mangueras de llenado de 70 mm dispuestas para hidrante.

Enrollado doble, en rollo o ensaimada: es el más común para los tres diámetros. se extiende la manguera en el suelo doblada por la mitad, un tramo encima del otro con el extremo superior ligeramente más corto. A continuación, y empezando por el extremo donde no están los racores se ha de enrollar sobre sí misma, teniendo que quedar sus racores casi juntos una vez plegada.

En ocho simple o doble: la forma que más volumen ocupa y más incómoda es de desplegar, pero la más rápida para doblar y transportar en el monte tirando del extremo.

Carretes giratorios instalados en los vehículos: permiten enrollar y desenrollar rápidamente hasta 100 metros de manguera mediante una sola persona.

Mangueras de Extinción de Incendios. Colocación y limpieza.

Las mangueras antiguas debían ser limpiadas, cepilladas y secadas  para evitar la formación de moho en el recubrimiento textil. La introducción del caucho y elastómeros en el proceso de fabricación excluye este riesgo en la actualidad. Aún así, tras un servicio, las mangueras deberán ser limpiadas y escurridas para a continuación ser plegadas en ensaimada y guardadas en las estanterías de las armariadas de los camiones.

Vídeo – Manguera de Bombero – Así se hace


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